La primera de siete medallas de oro

 

La idea principal de la Exposición Universal de St. Louis de 1904 era dar a conocer al mundo las últimas innovaciones en ciencia y cultura. Pero fue otra maravilla de naturaleza muy diferente lo que terminó acaparando la atención de los asistentes.

 

Jack Daniel y Old No. 7 llegaron a St. Louis sin llamar mucho la atención. Nadie sabía qué pensar de su llegada –con retraso desde Lynchburg– y de las botellas cuadradas de whiskey que traía en su carruaje. Entre la presentación de la noria de Ferris, la intervención de Helen Keller y el debut del perrito caliente, llamar la atención era cualquier cosa menos fácil. Y más para un destilador de 1,58 m procedente de un pueblo del que nadie había oído hablar.

 

Pero Jack tenía un don para destacar entre la multitud. Y cuando repartió su whiskey entre los jueces y los asistentes curiosos, todos los ojos se posaron en él. El hombre del sombrero atrevido y su whiskey filtrado con carbón superaron al resto de los veinticuatro candidatos de todo el mundo y obtuvo la medalla de oro al mejor whiskey. Cinco días después de la exposición, Jack Daniel estaba de vuelta en casa con una creciente demanda de Tennessee whiskey que atender.